Si la información que hoy publica María Peral en el diario El Mundo es correcta, el Tribunal Constitucional habría aprobado ayer por mayoría, de acuerdo con la ponencia elaborada por Eugeni Gay, juez del sector llamado “progresista”, declarar inconstitucional el artículo del Código Penal que castiga con penas de uno a dos años de prisión la negación o justificación de los delitos de genocidio. Por ejemplo, la negación o justificación del holocausto judío.
En concreto, el artículo del Código Penal que el Tribunal habría declarado inconstitucional dice lo siguiente:
La difusión por cualquier medio de ideas o doctrinas que nieguen o justifiquen los delitos tipificados en el apartado anterior de este artículo [delitos de genocidio], o pretendan la rehabilitación de regímenes o instituciones que amparen prácticas generadoras de los mismos, se castigará con la pena de prisión de uno a dos años.
A partir de ahora, según el Tribunal Constitucional, y de acuerdo con la ponencia elaborada por Eugeni Gay, juez del sector llamado “progresista”, ya no se puede castigar con pena de cárcel el hecho de negar que los judíos fueran exterminados, ni tampoco el hecho de justificar que fueran exterminados.
Si es verdad la información adelantada por El Mundo (porque, al parecer, la sentencia del Tribunal Constitucional no se hará pública hasta la semana que viene), esta sentencia sería un auténtico escándalo. Y lo sería porque la libertad de expresión no lo ampara todo. Buena prueba de ello es que yo puedo querellarme contra alguien, o alguien querellarse contra mí, si considero que ese alguien ha ofendido injustificadamente mi honor con sus manifestaciones, o si ese alguien cree que yo soy el que le ha ofendido a él.
La libertad de expresión no puede utilizarse nunca como escudo para amparar que se restrinjan o mutilen los derechos humanos más básicos. Es intolerable que el Tribunal Constitucional diga que no es delito justificar que se extermine a los judíos o a los armenios, porque eso equivale a dar vía libre a la propagación de doctrinas que promueven el racismo más descarnado y que proporcionan coartadas intelectuales a la violencia y al genocidio.
¿Quién es más responsable del genocidio, el guardián del campo de concentración que conduce a los judíos a las cámaras de gas, o el que contribuye con sus escritos a crear el ambiente social que hace las cámaras de gas posibles? ¿Quién es el verdadero responsable de los delitos, el que materialmente los ejecuta o el que intelectualmente los hace posibles?
Si es verdad lo que El Mundo publica hoy, me parecería una vergüenza.
Y me parece incomprensible que esa resolución se tome de acuerdo con la ponencia presentada por un juez que se autodenomina progresista. ¿Qué es lo que puede hacer que un juez del sector llamado “progresista” presente una ponencia que va en contra del sentido común, en contra de causas que la izquierda europea ha venido defendiendo durante décadas, en contra de la doctrina de lo “políticamente correcto” instaurada por la propia izquierda europea y en contra de la tendencia dominante dentro de la Unión Europea? ¿Qué puede hacer que un juez autodenominado “progresista” proponga el disparate de dar vía libre para la propagación de la ideología nazi? ¿Qué es lo que se pretende con ello?
Porque no quiero pensar que esta sentencia vaya a servir de coartada para otras venideras. No quiero pensarlo… pero no puedo evitar hacerme la pregunta: si negar o justificar los delitos de genocidio ya no es un delito, ¿cuánto tiempo va a pasar antes de que deje de ser delito negar o justificar los delitos de terrorismo?
Si la apología del genocidio deja de ser delito, ¿qué razonamiento se piensa invocar para mantener la figura delictiva de la apología del terrorismo?
Si ya no es delito “la difusión por cualquier medio de ideas o doctrinas que nieguen o justifiquen” el genocidio, ¿cómo piensan mantener el artículo del Código Penal que dice que es delito “el enaltecimiento o la justificación” del terrorismo (art. 578)?
No quiero pensar que esta decisión abiertamente inmoral se toma pensando en otras decisiones venideras. No quiero pensar que el Tribunal Constitucional abre la puerta a la justificación del genocidio para luego poder justificar una amnistía encubierta a buena parte del entorno proetarra. No quiero pensar que sea eso lo que mueve a jueces supuestamente “progresistas” a proponer algo tan aberrante como lo que nos dicen que ha aprobado ayer el Tribunal Constitucional.
No quiero pensarlo. Sería demasiado canalla incluso para los canallas que nos gobiernan, ¿verdad?
Así que, mejor, no lo pensamos. ¿Vale?
Para finalizar hago un (otro) breve paréntesis: se trata de EpC.
Espero que estés de acuerdo conmigo en la importancia para el futuro de España de hacer desaparecer la asignatura Educación para la Ciudadanía (EpC). EpC es el intento de Rodríguez Zapatero de imponer en las conciencias de los niños y adolescentes de nuestro país la ideología del Gobierno de turno al margen de los padres. Transmite los valores del laicismo, relativismo, positivismo jurídico e ideología de género.
Afortunadamente, no es demasiado tarde para recuperar la libertad en nuestro sistema educativo. Desde la sociedad civil se ha organizado un movimiento cívico en contra de esa asignatura, con los padres objetores como punta de lanza de esta batalla por las libertades y los derechos fundamentales.
He encontrado en Internet una forma sencilla de apoyar esta campaña. Ya he entrado en www.epcno.org y firmado la petición para derogar EpC. Esta petición será enviada al Presidente del Gobierno antes de que termine la legislatura (2008). Confío en que visites la Web y te unas firmando la petición. Te llevará tan solo un par de minutos.
En ese sitio Web también encontrarás información adicional sobre el adoctrinamiento que se persigue con EpC.
Recuerda: entra en http://www.epcno.org
¡Gracias por leerme!



LAS TORRES KIO
El Constitucional
Rafael del Barco Carreras
Desde que leí lo de la prescripción de los Albertos, los primos Alberto Cortina y Alberto Alcocer, con la misma cara que pongo ante tantas “cosas raras” de la Justicia, pensaba en comparar esa sentencia con el recurso por el caso Consorcio de la Zona Franca, pero como no soy abogado y mi castellano no merece entender las sabias parrafadas de los grandes popes de la Justicia, se me fue el santo al cielo. Y al igual que con el caso Gran Tibidabo no quise ni leer los nombres de los magistrados no fuera a escapárseme algún insulto. Pero esos cicateros de Libertad Digital, los de Jiménez Losantos, publicaron pelos y señales, y ¡cáspita!, ¿porqué será que siempre se cruzan nombres entre mis disparatadas neuronas?. Que el Presidente Pascual Sala sea de izquierdas, pues bien, tampoco tiene porqué favorecer a unos multimillonarios…pero claro esos son amigos de sus amigos…y de más… y quien me llama la atención, disparando mi memoria, es un viejo conocido barcelonés, mío no, y ni siquiera inmerso en mi http://www.lagrancorrupcion.com, EUGENI GAY…
Últimamente repaso a menudo el pequeño libro del secretario de Juan Piqué Vidal, la “Toga manchada de Piqué Vidal”, 1998, y dice tan poco que me va de perlas porque así no compromete… “El letrado Juan Vives (padre) acusado de ser intermediario en algunos de los presuntos casos de soborno que se imputan al ex juez, hizo unas declaraciones el 24 de febrero de 1997 (once días después del ingreso en prisión de Estevill) tras participar en el foro Tribuna Barcelona, en el cual el Presidente del Consejo General de la Abogacía Española, Eugeni Gay, pronunció una conferencia sobre el estado actual de la Justicia…”. ¿Y a qué cuento viene?, pues al hilo del título de Pilar Rahola, “Lo sabía toda Barcelona”, en referencia a las extorsiones y sobornos. No lo sabrían el portero del Colegio, los policías del Palacio de Justicia, los conductores de autobuses, pero sí todos los grandes Presidentes y Altos Cargos barceloneses, “todos los del cotarro”, y ninguno denunció. Y también recordaba que De la Rosa, seguía ejerciendo de abogado…y el Colegio del que fue Decano, no movió un dedo contra tan delincuentes letrados, a pesar de tener experiencia (el Colegio, no él) en expulsar a otros miembros, como Carlos Obregón, por enfrentarse a Javier de la Rosa en el tema SIRSA…aunque esta vez los Jueces torcieron la malicia del Colegio obligándoles a revocar la prevaricación. Que Eugenio Gay representara al Banco Central Hispano, contratado por José María Amusátegui, ante el TSJC por las extorsiones de Estevill, no tiene más lectura que conocía el mejunje de esa jauría. Y a más abundancia, también la conocía el Presidente Pascual Sala, por ser el Presidente del CGPJ que en 1996 destituyó al juez Pascual Estevill, aunque en 1995 le apoyara ante las muchas denuncias en curso. Pero he de advertir que estos últimos datos provienen del libro del prestigioso periodista Félix Martínez, “Estevill y el Clan de los Mentirosos”, 2002, editado por Mondadori, que en cuanto a mí miente, y repetidamente.
Pero una imagen vale más que mil palabras, y una foto del libro donde Eugenio Gay está sentado a la derecha de Piqué Vidal, y de espaldas a Rafael Jiménez de Parga, otro procesado por extorsionar…
Para entender todo este engrudo de las prescripciones, y recordando la que el Juez Fernando Pérez Máiquez (comprador de otro piso de Piqué Vidal) libró al supuesto muerto Antonio de la Rosa, consultaré gratis a mi familiar abogado, y de paso comparo porqué yo continué en prisión tres años preventivo, y éstos…prescriben…
En mi web, con el Youtube contesto a una pregunta de Luis Toribio de http://www.legitimidad.es sobre el Poder actual de los encarcelados, afirmando que siguen teniéndolo. De la Rosa, sus socios los Alberto, Piqué Vidal, Pascual Estevill…!Qué casualidades, y qué Barcelona!…!y qué Justicia!.